Hoy toca una de esas piezas que marcan un antes y un después. Un diseño grande, trabajado, donde las líneas geométricas se mezclan con detalles clásicos y botánicos, creando una composición elegante pero con mucha presencia.
Es un tatuaje pensado para ocupar espacio, para fluir con el cuerpo y llamar la atención sin necesidad de gritar. De los que se miran dos veces y se disfrutan despacio.
Crea tu propia página web con Webador